Por qué no publicamos una tarifa fija
En cerrajería de urgencia, los anuncios de «apertura desde» una cifra muy baja suelen acabar en una factura muy distinta: al precio de partida se suman el desplazamiento, la urgencia, la nocturnidad y el material. Preferimos hacerlo al revés: te damos el precio completo antes de salir, con todo lo que va a costar.
Para eso necesitamos saber unas pocas cosas: qué le pasa a la puerta, qué tipo de cerradura tiene, dónde estás y a qué hora es. Con eso, el precio que te decimos es el que pagas.
Recargos: existen, y te los decimos
Trabajar de noche (de 22 a 6 h), en domingo o en festivo tiene un coste, y en todo el sector se aplica un recargo: uno solo, aunque coincidan noche y festivo, y nunca por la urgencia en sí. Lo que no debería pasar es enterarte al final. Si tu servicio lleva recargo, va incluido en el precio cerrado que te damos por teléfono.
Lo que abarata de verdad
- No cambiar lo que no hace falta: muchas veces basta con el bombín y no con la cerradura entera.
- Abrir sin romper siempre que la cerradura lo permite, como explicamos en apertura de puertas.
- Elegir el material adecuado: un bombín de seguridad cuesta más que uno básico, pero te ahorra problemas; te damos el precio de las dos opciones.
- Programar lo que no es urgente: si puede esperar a horario normal, te ahorras el recargo.
Más sobre nuestro proceso en cómo trabajamos. Y para pedir precio, una llamada o un WhatsApp.